Impuestos por vender bienes de segunda mano

Impuestos por vender bienes de segunda mano

Internet ha cambiado la forma en que consumimos. Hoy puedes vender lo que no te gusta en línea como en Labrujita, pero ten cuidado cuando lo hagas porque puede que tengas que pagar impuestos.
La práctica, común en los Estados Unidos y en los países anglosajones, pero no tanto en España, es vender artículos que se nos han dado y que no queremos y que, además, no tienen precio de compra. Esta estrategia también se puede aplicar a cualquier otro objeto que no utilicemos, ya sea Navidad o no.

En el pasado, las casas de empeño eran los destinatarios de gran parte de este material, pero hoy, gracias a las nuevas tecnologías, prácticamente cualquier artículo puede venderse a través de Internet.

Lo que muy pocas personas tienen en cuenta es que la venta implica una serie de obligaciones fiscales. En otras palabras, es posible que tenga que pagar impuestos aunque sea una práctica esporádica. El Tesoro puede exigir una parte de los beneficios de la venta por Internet.

Para ayudarle a entender mejor, la negociación de estos puntos generará una ganancia o pérdida de capital que se sumará a sus ingresos de ahorro. Hacienda está al tanto de todo lo que usted hace con sus activos y quiere cobrar impuestos por cada ingreso que recibe. En este caso, si tiene una mesa y la vende, podría haber obtenido un beneficio que se gravaría en su declaración del impuesto sobre la renta como una ganancia o pérdida de capital dependiendo del resultado de la operación.

 

 

Para determinar si existe o no una plusvalía a efectos del IRPF, las autoridades fiscales determinan la diferencia entre el precio de compra y el precio de venta. Esto es lo que sucede con la casa, por ejemplo. Si ha comprado su casa por 100.000 euros y la ha vendido por 150.000 euros, habrá obtenido una plusvalía de 50.000 euros y tendrá que pagar al menos el 19% de su cuenta de resultados. Aquí le explicamos exactamente cómo funciona la renta del ahorro y qué impuestos paga por las ganancias de capital.

En cualquier caso, lo que sucede cuando se venden cosas en Internet es que el precio de compra suele ser siempre inferior al precio de venta y, por supuesto, no hay que pagar impuestos por la pérdida de dinero, sino que se incluye la pérdida de propiedad, si la hubiera.

Otra cuestión es una oferta que, en principio, se obtiene gratuitamente y que, en cierta medida, podría ser una donación. En tales casos, sin embargo, el precio de compra también se tiene en cuenta en general.

Si usted compra y vende en línea debe tener en cuenta los impuestos que tendrá que pagar en caso de obtener beneficios, ya que la Administración Tributaria y Aduanera se ha centrado durante 2015 y 2016 en Internet y en la compra y venta de aplicaciones y portales en línea como parte de su campaña contra el fraude fiscal.

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